El estampado de lunares, topos o Polka Dots, consiste en series de círculos por lo general, del mismo tamaño aunque pueden variar.
El origen de este estampado lo encontramos en el s.XVIII y se lo debemos a un error de impresión, en lugar de aparecer líneas aparecieron puntos, lo que hizo que esta tela se vendiese a clases humildes en grandes cantidades. Este tejido llamó especialmente la atención a las mujeres de etnia gitana que empezaron a utilizarlo en la confección de sus vestidos y blusas, creando el típico look de flamenca.
También se conocen como Polka Dots porque empezaron a ponerse de moda en todo el mundo a partir de 1873, momento en el que el baile de la Polka, de origen checo, se popularizó.
El estampado de lunares se asocia con la feminidad. Es también un print minimalista y elegante con un toque divertido.
Desde Minnie Mouse en su icónico vestido a Marilyn Monroe o al We can do it! en tiempos de guerra, los lunares están presentes en la cultura popular. Frank Sinatra, de hecho, les dedicó una canción Polka Dots and Moonbeams en 1940, Churchill le daría el toque masculino en sus pajaritas y Marvel crearía un supervillano para luchar contra Batman. Es un print que gusta mucho a los niños por su vitalidad y frescura.
Christian Dior sería el primero en incluir los lunares en la Alta Costura definiéndolo como extravagantemente femenino. Para Dolce & Gabbana, los lunares son un print recurrente y Moschino ha creado con ellos vestidos alegres y armoniosos.
Los lunares crean un efecto óptico de amplitud por lo que resultan ideales para resaltar tus curvas y aportar diversión a cualquier outfit.

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